martes, 22 de febrero de 2011

Sobre el título y la contratapa

Habrán notado que todavía no me pronuncié sobre el título de mi novela. Es que todavía no me decidí, ni quiero apresurarme. Sin embargo, estoy especulando con algunas opciones, y aquí las compartiré con ustedes para que me hagan propuestas o sugerencias. A medida que avance iré percibiendo qué aspectos de la trama son los que más peso relativo tienen. De todos modos, a veces un buen título no sale del tema principal de la novela, sino de algún costadito. Necesito que mi título sea atractivo, y que de una idea del género al que nos referimos. Que sea fácil de recordar. Por eso mismo no me inclino a que la palabra "aleteísmo" vaya a estar en el título, puesto que es una palabra que yo inventé y no quiero que no se entienda. Pero igual la`puse.

Acá va mi trabajo sobre títulos, al momento:

1) Apuntando al regreso de Santiago

Base: “El extraño retorno del profeta Santiago”

Variantes:

• En vez de “extraño”:
Asombroso-increíble-milagroso- misterioso

• En vez de retorno: regreso o bien puedo hacer referencia a otros momentos/hechos de su vida, por ejemplo (desaparición- vida- viaje- existencia)

• En vez de el profeta Santiago:
El profeta Aleteísta
El profeta hereje
Santiago el Profeta
Santiago de Montignac
• Sacandole partes:
“El retorno del profeta” o “El regreso de Santiago” o más breve aún “El regreso”

2) Apuntando a Dios y las referencias bíblicas

Base: “El hijo olvidado de Dios”

Variantes:

• El hijo bastardo de Dios
• El otro hijo de Dios
• El profeta abandonado por Dios
• El otro cristo


3) Apuntando al Aleteísmo

• Base: “La herejía olvidada”

Variantes:

• En vez de “herejía”: religión – fe - doctrina

• En vez de “olvidada”: callada – perdida –perseguida - oprimida
• Otras formas:
El fin del Aleteísmo (la herejía)
Al rescate del Aleteísmo (la herejía)

• Haciéndola breve:
“La herejía” o “El Aleteísmo”

4) Apuntando a ella y él
• Base: “El profeta y la hereje”

Variantes:

• En vez de “El profeta”: Santiago, el elegido, el salvador, el publicista, el hombre milagroso, el enviado de Dios, etc

• En vez de “la hereje”: Leonor, la condesa, la caminante, la sacerdotisa, la abadesa, la priora
• El orden obviamente puede invertirse (ella y el)


5) Apuntando a su nacimiento y padres
• Base: “El niño que nació de la nada”

Variantes:

• En vez de “nació”: surgió, en vez de “niño”: bebé/ hombre en vez de la nada: del aire/ del bosque

• En vez de nacer o surgir de la nada, puedo hacer referencia a sus padres:
El hijo de la ninfa y el poeta (o al revés)

• Puedo hacer referencia explícita a lo milagroso de su nacimiento
“El increíble nacimiento de Santiago el profeta” (vamos a las opciones del punto 1 pero con nacimiento/aparición, surgimiento, etc en vez de retorno)
“el milagro (del niño que nació de la nada)”


Ok se aceptan opiniones (acá o en privado)
Y para los que no han leído nada de la novela, o los que tienen sólo noción de ella a través de este blog, va un resumen argumental, también beta. Al igual que el título, si la cosa se va medio para otro lado, tendrá que ir evolucionando:

"En la España de la Inquisición nace una religión revolucionaria que pone por primera vez el foco sobre las acciones solidarias y la tolerancia, aceptando las diferentes creencias individuales como realidades válidas, y consigue miles de adeptos por toda Cataluña. El virtuoso poeta Tomás de Montignac y la rebelde ex-aristócrata huérfana Leonor d’Agramunt, sus fundadores, la denominan “Aleteísmo”, pero la Iglesia la llama herejía. Los aleteístas son perseguidos hasta caer en las llamas de la hoguera y ser cruelmente exterminados en un masivo auto de fe.

Cinco siglos más tarde, en Nueva York, un hombre desaparece misteriosamente. Alina, su hija adolescente, descubrirá que su desaparición tuvo mucho que ver con esta antigua historia de fe y persecución. Un mundo fantástico habitado por lujuriosas e inconstantes ninfas será el asombroso puente entre ambas realidades. ¿Lograrán Santiago y Alina modificar el pasado de los aleteístas y evitar tan trágico final? ¿O encontrarán que el camino del destino es uno solo, inmodificable hagan lo que hagan? Una aventura llena de milagros, en la que el amor es el más poderoso de todos ellos. "



Obvio que esto va de la mano con el título. Por ej, acá no se mencionó nada del "Profeta" si va en el título debe ser incluido, claro está...

miércoles, 26 de enero de 2011

El español neutro y el "Audio Latino"

Yo leo muchos autores latinoamericanos y estoy acostumbrada a las formas súper distintas en que le llaman a las cosas según su origen. Sin embargo, esto nunca me molestó ni me hizo apreciar menos una obra o un autor. Al contrario, varios de mis autores favoritos son de Colombia, Chile, Cuba o Nicaragua. Puedo decir "que raro habla esta gente" o "no entiendo un pomo de lo que dicen" y hasta he deseado un diccionario urgente para descifrarlos, pero nunca me despertaron rechazo ni sentí que debieran neutralizar su léxico. Asi es como ellos hablan. Es realista, entonces lo apruebo y me gusta. La única vez que realmente me chocó un tema de léxico localista fue justamente con un libro de Mercedes Vigil, una uruguaya que hizo hablar a sus personajes uruguayo con palabras españolizadas. Tal vez en su intención de exportar el libro al mundo. Pero sonaba tan trucho, tan artificial, que me chocaba en cada palabra forzada que le metía. Yo no quiero que a mis lectores les pase eso con mi obra. Que piensen "y esta de que se la da?" Quiero que cada cual hable como esperamos que hablen. Los españoles del siglo xv, con palabras esperables para españoles del siglo xv según su edad, ocupación y clase social. Los yanquis en USA... Oops! Que macana, esos hablarían en inglés! Y yo escribo en castellano. Como les doy coherencia y realismo?

Acá va una de las cosas que quería comentar:

Latinoamérica, antes que nada, es América. Tenemos una influencia cultural enorme de nuestro hermano mayor, los EEUU, a través de la música, la tele y el cine. Se podría decir que del contenido que nos llega, el 80% proviene de USA, el 15% es argentino y sólo un 5% sería extranjero (esto incluye películas europeas, telenovelas mexicanas o venezolanas, miniseries brasileras o cine exótico, tipo iraní, japonés o de la India)

De esa gran masa predominante que nos llega directamente de USA y tan enormemente influye en nuestra cultura, más o menos la mitad está subtitulada, y la otra mitad está doblada al español, pero...¿A qué español?


A un español neutro, que no se habla en ningún lugar, pero se escucha y se entiende en todo el continente. Es el español del doblaje, al que estamos súper acostumbrados. Le llamamos "Audio Latino". Este doblaje generalmente se hace en México, pero no tienen tonada mexicana en lo más mínimo, nononono!! tienen tonada neutra. Y no usan "mexicanismos". No dicen "órale" , "apoco", "pinche chingón", "güero", "manito" ni nada por el estilo... al contrario, ocultan totalmente sus localismos. Usan una serie de vocablos y expresiones que intentaré detallar más adelante y que creo que deben estar normalizados por algunas reglas que hay que cumplir para que te aprueben el doblaje. Reglas que voy a buscar y estudiar a la hora de pasar mi novela al nivel de primer edit (por ahora, como ya dije en este blog, sólo me preocupo por el contenido)

Voy a ilustrar el poder de este "dialecto de ningún lado" en el inconcinte colectivo de nuestra sociedad a través de dos ejemplos iluminadores:

1) Como todo el mundo sabe, en Argentina sólo hablamos de "vos" (nunca usamos el "Tú" ni su conjugación) Sin embargo, cuando los niños juegan con sus muñecos o teatralizan, indefectiblemente lo harán hablando de TU ¡Porque eso es lo que escuchan en la tele! Está tan asociado a nuestro inconciente que incluso usan las palabras del doblaje cuando están jugando.

2) Cuando de casualidad te topás con doblajes que no respetan los lineamientos del audio latino, es espantoso!! A mi me ha pasado dos veces y la verdad te querés matar. Una me bajé unos capítulos de friends, por error en audio español. ¡qué desagrado! Sonaban tan artificiales, tan truchos, que no lo pude soportar. No por nada especial, sino por falta de costumbre. Otra vez me pasó lo mismo con una peli que me habían recomendado. También estaba por error en audio español. Intenté ignorarlo y disfrutar de la peli igual. ¡Pero no aguanté más de 20 minutos! Y lo mismo le pasa a cualquiera con los que yo haya hablado que se hayan topado alguna vez con un doblaje español. Pero no es un ataque a España ¡al contrario! Si a algún loco se le ocurriera doblar al "argentino" una serie o peli, sería insoportable!! Me imagino totalmente ridículo a Tom Cruise hablando de vos o con nuestros localismos. Totalmente risible y nadie podría tomárselo en serio.
Por eso nunca se hizo. Y si hablaran en mexicano real o en centroamericano, o lo que sea, directamente nos tiraríamos por la ventana!!! Del mismo modo en que los españoles ODIAN nuestro audio latino.

Pero para nosotros, en cambio, el audio latino es la manera natural en la que escuchamos a nuestras estrellas. Con voces sexys, con solidez, y siempre de la misma manera. Algo así es lo que yo quiero para la parte norteamericana de mi novela.

Paso a detallar el estilo del audio latino:

-En primer lugar hablan de TU, de Usted, y de Ustedes (nunca usan el Vos ni el Vosotros)
-No tienen nunguna tonada (hablan con voz de locutor, neutra, sin cantitos correspondientes a ningún país existente)
-Usan el pasado simple y también el pasado perfecto. Seguramente según como estuviera en inglés ("Yo fui" para "I went" o "Yo he ido" para "I have gone") Los argentinos sólo usamos el simple, y creo que los españoles sólo el perfecto. El audio latino los turna no sé si por conveniencia en cantidad de sílabas o por alguna sutileza del significado que no llego a comprender.

El vocabulario surge, creo yo, de una convención. Voy a ejemplificar los vocablos más típicos (entre paréntesis la versión argentina para los mismos). Es de destacar que, en la mayoría de los casos, estos vocablos son tomados del español de España!! O sea, se habla con las mismas palabras que los españoles, pero con otra conjugación (y obviamente otro tono, pero lo del tono no importa a la hora de escribir, que es de lo que estamos hablando)Bueno, aquí van las palabritas:

Objetos:
Refrigerador (por heladera)
Tina (por bañadera)
Carretera (por ruta)
Autobús (por colectivo)
Escusado (por inodoro)
Gafas (por lentes)
Balón (por pelota)

Comidas:
Emparedado (por sandwich)
palomitas de maíz (por pochoclo)
refresco (por gaseosa o jugo)
plátano (por banana)
fresa (frutilla)
frijoles (por porotos)
tocino (por panceta)
chuleta (por bife)
mantecado (por licuado)

Ropas:
calcetines (por medias)
pantaletas (por bombacha)
sostén (por corpiño)
falda (por pollera)
yérsey (por buzo)
chaqueta (por campera)
sudadera (por remera)

Deportes:
futból (por fútbol)
beisból (por béisbol)
prtería/portero (por arco/arquero)
boliche (por bolos)
chusa (por strike)
baloncesto (por básketbol)

Expresiones:
Usan "cielos" o "demonios" para expresar sorpresa.
Traducen el "fuckin'" a modo de adjetivo como "maldito" o "endemoniado" (lo que en españa dirían "puñetero" o "jodido") Nosotros no usamos nada en ese lugar normalmente, con lo que no habría traducción. Salvo "puto" pero es mal educado y se diría sólo si uno está enojado con esa cosa, y no porque sí.

A veces gana el argentinismo en la traducción. Por ejemlplo dicen "auto" (como nosotros) y nunca "carro" (como los mexicanos) Y dicen "maní" en vez de "cacahuetes" que es como los llaman ellos.

También muchas veces se decantan por el término científico para evitar confrontaciones. Por ejemplo no dicen "choclo" como nosotros, ni "elote" como los mexicanos, sino Maíz. Y a los "testículos" les llaman así aún en contextos informales, para evitar decantarse por alguno de los muchos localismos que el resto de los latinos no entendería.

De todos estos términos que se utilizan en el doblaje, cualquier argentino te puede decir y comprender perfectamente su significado. Aunque nunca los usaríamos hablando. (salvo que estuviéramos haciendo un chiste o una sátira)
Si alguien dice "refrigerador" porque sí, la gente lo mira raro y piensa "mmm... demasiada tele!!" y probablemente se rian de él. Quiero evitar que esto me pase con mi novela. Por eso no es fácil elegir las palabras. No quiero caer en argentinismos, porque mis personajes no son argentinos, ni tampoco en "demasiada tele" y por eso no puedo respetar a rajatabla las reglas del audio latino.
Españolizarlo tampoco tendría ningún sentido, y chocaría a los lectores. Es un trabajo delicado el que tengo que hacer. Necesito que suene "natural" (para lectores argentinos que saben que yo soy argentina pero que mis personajes no lo son)
Por suerte de todo esto tengo tiempo para ocuparme en una etapa más tardía. Me volvería loca de hacerlo ahora y me impediría avanzar a buen ritmo.

Gestión de Fechas

Redondeando las 30000 palabras de avance en mi novela, me vine a dar cuenta de un aspecto importente que antes no había tenido en consideración: la importancia de tener perfectamente definido cuando sucede cada escena. Me refiero tanto a la fecha exacta como a la hora en la que la escena empieza y en la que termina. Aunque esto nunca vaya a figurar en la historia (no lo digo) es necesario que lo tenga yo misma muy claro, para evitar incoherencia. No vale el "mas o menos" ni el "por ahí" Una historia compleja como la mía necesita tener las cosas claras para no entrar en matetes.
Justamente como juego con los tiempos y muchas cosas se presentan en desorden, no es apto para mi novela especificar la fecha antes de comenzar cada capítulo (como muchos hacen) Sin embargo, dicha fecha existe. Y también es importante que para mi misma tenga definido incluso el horario en que trascurren y cuánto dura la escena.

Por eso, agarré todas las escenas que ya tengo escritas ya sea a nivel de outline o de draft, y en ellas agregué, en el ywriter con ayuda de una tabla de excel, todas las fechas y horarios.

Le encontré importantísimas utilidades:

-Estimando los tiempos de las acciones, en una escena había escrito que era de mañana, cuando por las horas que habían pasado necesitaba ser de tarde.
-Tuve que agregar una escena intermedia en la que transcurrían unos meses en una línea argumental, para hacerla coincidir con otra. Por que si no, para unos personajes transcurría más tiempo entre dos eventos que para otros (entre los dos mismos eventos desde otro punto de vista)
-Tuve que darle coherencia a las estaciones del año (que se nota en el clima)según los meses transcurridos.

En otras escenas no tuvo influencia aparente, pero yo estoy segura de que "saber las cosas", aunque no se exterioricen en el texto, ayuda a darle realidad a la historia. Tal vez sea casi imperceptible para los lectores (nadie va a andar sacando cuentas) pero yo necesito que esté todo perfecto. Y esta nueva cronología precisa me da solidez, y siento que realmente así puedo avanzar más segura.

miércoles, 19 de enero de 2011

Primera trasnochada!

Ayer venía tan enganchada con esto de terminar el tercer capítulo, que por primera vez desde que empecé a escribir esta novela me instalé en el estudio después de cenar, y allí me quedé hasta la madrugada, hasta terminar el draft. Cuando esto sucede es genial! No me alcanzó con cumplir de sobra con mis 500 palabras de cuota diaria. Estaba tan inspirada que quise seguir, y no sólo escribiendo sino también investigando, lo que lleva mucho más tiempo. Mi novela anterior, Planeta Lina, creció en buena medida en estas noches de desvelo. Pero entonces era distinto, porque tenía la compu dentro de casa y no tenía que salir expresamente para quedarme escribiendo. Esta vez, pensé en ser más metódica y escribir de día, para no descuidar sobre todo la vida familiar. Pero esos arranques de inspiración hay que aprovecharlos, y estoy muy contenta de haberlo hecho. Me encanta como me está quedando la novela!!
Estoy tan feliz que me sorprende a mi misma la belleza de lo que estoy creando. Claro que el tema de la forma queda para después (esa es la parte que menso me gusta)y por ahora, en el draft, me voy preocupando más que nada por los contenidos. ¡pero qué contenidos! Estoy feliz y orgullosa de mi creación. Hoy ya mandé a varios de mis betalectores el draft de mi tercer capítulo. Veremos si a ellos les gusta tanto como a mi!!
Si alguien más quiere sumarse y que se lo envíe por mail, adelante, sólo tiene que pedirmelo. A mi me sirven mucho sus críticas porque con ellas aprendo muchísimo!
Ahora al cuarto capítulo, y esto está que arde!!

miércoles, 5 de enero de 2011

En el tren del progreso

Hola amigos! Aquí estoy, ya promediando el capítulo 3 de la novela. Muy entusiasmada con el color que va tomando todo esto. Siento que a esta altura, los lectores ya estarían enganchados. Que ya ha pasado la etapa de presentación y ahora sí nos hallamos sumergidos a fondo en la historia en sí, identificados con los personajes y preocupados por lo que pasará después.

El problema es que esto se hace un poco incompatible con mi escasa paciencia... pero esto me está ayudando a dominarme. ¿Por qué lo digo? He calculado que llevar un capítulo a etapa de draft me lleva un mes aprox. Son mas o menos 20 capítulos. Tengo dos años de aquí al primer draft!! Y luego un año más para el primer edit. Y otro para el 2do edit y la publicación. Son cuatro años aprox, pero ¿quién me apura?
No veo por qué desesperarme por terminarlo, si disfruto del proceso. Si estoy haciendo algo que siento que vale la pena, que está copadísimo, que me entusiasma. ¿Por qué esa presión por terminarlo? La felicidad no es la llegada, es el camino. Así que aquí estoy, subida al tren, en pleno disfrute del increíble regalo de la vida que es poder crear una gran hiostoria, y escribirla.

Para continuar comentandoles sobre mi método, les recuerdo cómo estoy trabajando en esta etapa, y me gustaría ejemplificárselos, con una escena en sus distintas etapas de desarrollo.

Primero he hecho el Step Outline de toda la novela.
En él se presenta una breve reseña de lo que sucede en cada escena de principio a fin.
Esta sería la entrada de una de mis escenas en esta instancia:

" accidente

Desc: urgel jr dispara una flecha que hiere de muerte a la novia. la escena termina cdo se escucha el desgarrador grito de la chica. el hno de leonor esta en la escena
"


Luego voy trabajando capítulo por capítulo, a nivel de Plot Outline. Cada capítulo tiene 3 o 4 escenas. Las hago todas como Plot Outline, y después que ya están todas, las paso a draft. Lo mismo luego con el siguiente capítulo.

Este es el Plot Outline de la escena recién esbozada:

"el grupo avanza caotico por el bosque
los chicos bromean, estan ansiosos por dispara, excitados aun por el juego del gato
van por el camino
no disparen aun, dice el papa de fran esperen que nos adentremos en el bosque
podemos entrar ahora? dijo uno impaciente
no, aun estamos muy cerca
zaz, un flechazo dio en un arbol! buenaaa! jajaja todos se divertían
quien fue? el hijo mayor del conde
dame tus flechas
pero señorrr...
pero nada, damelas, eso es muy peligroso. vamos organizados, nadie dispara hasta que yo les diga o regresamos
los niños no parecian obedecer a la autoridad del padre de fran
el tuvo suerte conmigo que soy tranquilo y obediente. uh si le hubieran tocado hijos como estos!
la mamá de fran murio cuando el nacio, por eso ellos eran tan allegados. el siempre fue compañero de su padre y se tenian gran confianza. el lo respetaba.
Estos rufianes, en cambio, se mofaban de el a sus espaldas y no lo obedecian en absoluto.
Se oyó un ruido entre los arboles.
Será un siervo? dijo uno
Shhhh... dijo urgel jr para oir mejor. el sondo se oyo otra vez
Yo le doy! excamó y soltó su flecha en direccion al el sonido
el grito que se oyo inmediatamente despues francisco nunca lo olvidaría
fue un sonido espeluznante. Urgel habia dado en el blanco, y este no era un ciervo.
ni nada parecido.
la voz que agonizaba a unos metros era inconfundible... una voz humana, una mujer, que a juzgar por sus alaridos estaba sufriendo mucho.
todos se quedaron paralizados.
Fran miró a su papá. Dios mio, que has hecho?
ur tenia expresión de pánico.
Luego de un suspiro final, los alaridos se acallaron- Pero el silencio se rompió por la atronadora voz de un hombre: Noooo!!!!!!!!!!!!!!
"


Como ven, son frases cortas, descriptivas de cada "beat" de acción o reacción, que no tienen en cuenta la forma sino sólo el contenido, y que ofrecen la estructura para la verdadera escena.

A continuación, verán el draft de la misma escena, en el que podrán apreciar como, a pesar de las diferencias, se apoya claramente en lo anterior.

"Don Jaime de Urgel se hallaba en dificultades a la hora de controlar a un grupo de adolescentes en pleno fervor de su pubescencia, en su mayoría nobles acostumbrados a hacer cuanto les viniera en gana, ansiosos por disparar sus flechas, excitados aún por el juego del gato, mientras avanzaban hacia el bosque. Los jóvenes bromeaban constantemente, y a pesar de que él insistía en que mantuvieran el orden, no se mostraban muy sumisos a su autoridad.
Representaban para él un desafío casi inmanejable.

Haciendo su mayor esfuerzo, y fingiéndose más opresor y seguro de sí mismo de lo que en verdad era, los hacía caminar juntos por el camino principal. Su idea era alejarlos lo suficiente del castillo como para adentrarse en el bosque a practicar puntería en un lugar seguro.

-No disparéis aún- tenía que decir cada treinta segundos- esperad a que nos alejemos del camino.
-¿Podemos entrar ahora? - preguntó uno de sus sobrinos, impaciente-
-No, aún estamos muy cerca del castillo. Un poco de paciencia. Un kilómetro más, y luego otro hacia adentro del bosque, y llegaremos a un claro que me parece ideal para nuestra práctica.

Para no aburrirse mientras caminaban, a los muchachos se les ocurrió organizar un concurso de salivadas. Ocasionalmente algún escupitajo iba a parar a Francisco o a Raimundo, los más pequeños del grupo, por lo que éstos trataban de pegarse a Jaime lo más posible para ganar inmunidad.

El descontrol se hizo patente cuando el mayor de los Bellpuig lanzó sin permiso un flechazo que fue a dar al tronco fino de un árbol.

-¡Qué buena puntería, eres el mejor! Los demás le aplaudían divertidos.

Jaime no tardó en darse cuenta de quién había sido el culpable, y sintió que debía ser muy firme con él para evitar que la indisciplina se generalizara.

-Dame tus flechas. - Se impuso.
-Pero señor...
-Sin peros. Dámelas ahora mismo. Me has desobedecido y en cuanto regresemos se lo diré a tu padre, y él seguro sabrá como castigarte.

El joven se sintió humillado, pero no tuvo más remedio que darle sus flechas a Jaime.
-El arco también.- gruñó, y así se hizo.
-A partir de este momento, o vamos bien organizados y en silencio, o si no regresamos al castillo.

La diversión pareció esfumarse, y de allí en más sólo se oyeron sus pasos arrastrarse entre las hojas caídas. Jaime se sintió satisfecho con su logro.

Francisco era un niño fácil de manejar. Jaime confirmaba que tuvo suerte en ese sentido, ahora que sufría el mal comportamiento de otros de su edad. Su mujer, Constanza de Luna, murió cuando el pequeño tenía apenas dos años. Se desangró dando a luz a una niña que también nació muerta. A partir de allí, los dos quedaron solos, y Jaime se apegó a su hijo, que era lo único que le quedaba de una familia a la que tanto había amado. Le dio una educación equilibrada, en base al respeto mutuo y al cariño. Viéndolo ahora -ya crecido- caminar sumisamente a su lado, en medio de un grupo de rufianes que a toda costa habría deseado evitar, Jaime sintió ternura y comprensión por su hijo. Tal vez debería haberle permitido quedarse en su hacienda, como él quería. "Pero para ser un hombre, necesita aprender a enfrentarse a las hostilidades de la vida. Hice lo correcto al traerlo" se reanimó.

Un ruido intenso se oyó entre los árboles.
-¿Qué fue eso?- Preguntaron varios a la vez, sobresaltados.
-Deber ser un ciervo- Opinó Enrique
-Shhhh... - Llevando su índice a sus labios, Ponce II de Urgel les instó a callarse para escuchar mejor-

Un crujir de ramas se oyó otra vez, y todos miraron hacia la izquierda.

-¡Yo le doy! exclamó de repente Ponce, soltando su flecha en dirección al sonido.

El grito que se oyó inmediatamente después… ninguno de los presentes podría olvidarlo en toda su vida.

Fue un aullido espeluznante. La flecha de Urgel había dado en el blanco, y éste, evidentemente, no era un ciervo.

Ni nada que se le pareciera.

La voz que agonizaba a unos metros era inconfundible... una voz humana, una mujer, o una niña quizás, que a juzgar por sus alaridos estaba sufriendo mucho.

Todos se quedaron paralizados.
Jaime se puso pálido. - ¿Dios mío, qué has hecho?
Le arrancó a Ponce de las manos el arco de madera, pero ya era demasiado tarde.
La expresión del jovencito era de absoluto pánico.

La víctima de su disparo parecía estar pasando por un auténtico suplicio. Sus sollozos se confundían con gritillos de angustia final.
"¿Tanto dolor puede ocasionar una simple flecha?" Se sorprendió Jaime, quien no tenía experiencia en batallas.

La intensidad de los quejidos fue disminuyendo peligrosamente y, tras un suspiro final, se acallaron por completo. Pero el silencio se rompió por la atronadora voz de un hombre:

-¡¡Noooo…!!
"


Esto entonces, es el Draft (borrador) de la escena. Hasta esta instancia estoy llegando por ahora, y así voy a avanzar hasta el final de la novela. Cuando tenga completo el draft de toda la novela (en dos años!) Recién ahí voy a pasar al primer edit. Es decir, a dejarlo impecable. Preocuparme por las palabras, pulirlo todo, agregar descripciones, información, embellecerlo todo.

Pero primero lo primero.
Antes que nada, lo que necesito es tener la historia escrita. Y estos dos pasos en los que voy avanzando escena a escena, capítulo a capítulo, son fundamentales.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Metiendo segunda!

Al fin comencé con el segundo capítulo! Me ha llevado mi tiempo dar el paso. En parte porque me he retrasado por los motivos que ya comenté, y en parte porque me costó dejar el primero. Cada vez que me ponía con la novela, había más y más cosas del primer capítulo que se me daban por mejorar, cambiar, corregir o agregar. Se supone que por ahora es sólo un draft. Sin embargo no me quise apurar, y decidí dedicarle todo el tiempo que me pidiera. Al fin y al cabo, el primer capítulo es el cimiento de un edificio, la raíz de una planta. Debe estar firme.

Finalmente, hoy logré lanzarme con el segundo y ha sido muy especial! Siempre las segundas veces tienen su magia, esto no es para nada la excepción. Por ejemplo, el día que empezás segundo grado, te sentís grande, porque es la primera vez que empezás un año de escuela sin que sea el primer grado de primaria. O cuando das el segundo beso, es super especial, porque es el primer beso que no tiene toda esa carga emocional tan única del primero. El número uno es tan distinto a todo lo demás qque se considera como una cosa aparte. El dos, en cambio, es la primera aproximación real que tenemos a lo que va a ser la normalidad. Un hábito. Algo nuevo en nuestras vidas.

Así pues, hoy empiezo a escribir el segundo capítulo de mi segunda novela ;)

Ya avancé a nivel plot outline en las primeras dos escenas de las cuatro que lo componen. Después, a desarrollar el draft de cada una de ellas, y luego al tercero y la rueda ya está girando!
Me parece genial este método de trabajo. Es un placer trabajar así.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Con la pata izquierda

Parte de lo interesante de armar un blog como éste, mientras escribo mi novela, es compartir mis aprendizajes con otros aspirantes a escritores. Y los aprendizajes viene muchas veces a partir de errores. Ya de entrada, en el priimer capítulo, me mandé un error de esos grosos que marcan una novela para el fracaso, que cuando uno los lee siente "mmmm... esto está mal hecho" Y no me di cuenta!! Por suerte un par de lectores beta me lo hicieron ver a tiempo, y ya lo cambié. Y de paso aprendí la lección para el futuro. Les cuento de qué se trata:

En la primera escena una persona no llega adonde lo esperan, y sus familiares se desesperan por su tardanza MÁS DE LO NORMAL. Esto es así, porque yo sé que él no va a llegar (nunca) entonces me puse en el lugar de sus seres queridos y de lo mal que uno se pondría ante la desaparición de alguien cercano. Pero es cierto que esa desesperación en un caso real, llegaría con el tiempo. En mi escana transcurría cosa de una hora, y los familiares ya se ponían a llorar, y estaban re mal. Aunque una persona no te llame, si tarda una hora, primero uno va a pensar que le pasó alguna dificultad menor, o algo así, y que ya va a llegar. A medida de que va pasando el tiempo es que la preocupación va creciendo. Cada hora es un poquito peor. Y cuando pase toda la noche y no haya ningún tipo de noticias suyas, va a ser recién ahí cuando vengan las lágrimas y los nudos en la garganta. La siguiente escena va a ser sobre esa noche de ausencia, y cómo la preocupación va creciendo como un proceso, lentamente, a medida que pasan las horas.

A la hora de que alguien desaparece, por mucho que lo quieras, lo máximo que podés tener es un mal presentimiento, un poco de angustia, de bronca o de preocupación.

El resto va creciendo en forma de progresión geométrica en función del tiempo.

Ahora retoqué mi escena para ajustarla a esta realidad. Me acordé de una vez que alguien de mi familia había llevado a mi hijo a pasear, y se hacía tarde y no volvían. Los llamábamos al celular y nada. Y la verdad estábamos entre preocupados y enojados, pero tampoco como para llorar. Pensábamos "es mmás probable que se hayan distraído por ahí y tengan el celu descargado a que realmente les haya pasado algo malo." Y gracias a Dios, así fue. Llegaron de noche como si tal cosa, con no me acuerdo qué excusas. Mi marido tuvo una discusión con el adulto responsable, pero listo. Eso fue todo. Si no llegaban... las cosas se hubiesen vuelto negras.
Esto es lo que les va a suceder a mis personajes. Pero las primeras horas el optimismo puede más. Uno no acepta así de pronto que algo realmente malo pudo haber pasado. Y recordar mi propia experiencia me va a servir para manejar los tiempos de los sentimientos. Que esto es lo que me falló en la primera versión.

Siempre basarse en la vida real es una gran ayuda para los escritores.
Aprendizaje al bolso!!!

Y ahora a seguir adelante :)

jueves, 4 de noviembre de 2010

A veces pasa el tiempo...

Si, si... lo mismo me pasaba con mi otra novela. Uno viene re enganchado escribiendo 500 o mil palabras al día, con buen ritmo, y de repente sucede que empiezan a pasar los días sin que puedas sentarte un minutito a escribir. Esto me pasó estos días: porque vino mi abuela de visita y no quería dejarla plantada, porque hubo feriado y asueto y quise estar con los chicos, porque organicé una fiesta de halloween, más los preparativos para alquilar la casa este verano, más cuestiones de trabajo que me tuvieron más entretenida y ocupada que de costumbre. Y así se me pasaron enteritas... dos semanas! qué papelón, no? Qué le vamos a hacer, estas cosas pasan. Y así se posterga la novela, y luego agarrarle el ritmo de vuelta es todo un proceso.
Me preocupan mis cálculos... si esto sigue así y tardo para cada capítulo lo que demoré en el primero me va a llevar... qué? tres años?? Cuaaatrooooo??? Qué horror, jejejeje!!!
Lo que importa es disfrutar del camino, y hacer un buen trabajo, de modo que aunque me lleve lo que me lleve, sienta que ha valido la pena.

lunes, 18 de octubre de 2010

Aleteístas, Cátaros, y mis antepasados

El por qué de que yo eligiera, sobre tantos temas que hay como para escribir, centrar una novela en una herejía medieval, tiene muchas causas que se juntan, pero una de las más importantes es mi identificación con los Cátaros.

De alguna manera, desde que conocí su historia me sentí parte de ella. No sé por qué, pero me toca de cerca. Siento que tengo que ver.

Tanto es así, que un día cuando investigando en mi genealogía me encontré con un antepasado mío llamado Simon de Montfort, me puse a llorar al instante. ¡Yo no puedo ser descendiente de este hijo de puta! sentí. Siempre me enorgullecí de mis raíces, y comprendí y justifiqué a aquellos que no actuaron de la forma correcta, por estar inmersos en sus épocas. Pero Simón de Monfort es mi enemigo. No puede ser mi abuelo. Él eliminó a los cátaros de la forma más cruel. Les infringió unos castigos más horrendos que ni siquiera me da para repetirlos aquí, sólo por pensar distinto! Yo no puedo tener esa sangre! Por suerte, indagué un poco y me quedé más aliviada, ya que "mi" Simón de Montfort nació en el año 1030, y es mi tatarabuelo de 33 generaciones, mientras que "el" Simón de Montfort que torturó y mató a los abigenses,nació más de un siglo depués. Pfffffffff.... ¡menos mal! me alivió saberlo. Más tarde descubriría que aquel cruel jefe militar y religioso de la cruzada albigense era descendiente de Mi antepasado Simón. No obstante, lo era por otra rama. Él es nieto de Almaric, el hermano de mi tatarabuela de 32 generaciones, Bertrada de Montfort. O sea que tenemos sangre en común, pero no tengo SU SANGRE. No me preocupa. Al fin y al cabo sangre en común, en esta vida, tenemos con cualquiera si sabemos buscar.

Pero hay otra cosa que me pegó más fuerte repecto de la relación de mi familia con los cátaros, y también me hizo llorar. Investigando en algunos libros como fuente de información e inspiración para mi novela, me vine a encontrar con que los Condes de Foix apoyaron a los cátaros!!! Los condes de Foix, mis propios antepasados!!
Y no son unos antepasados cualesquiera. De hecho Margarita de Foix ha sido una figura importantísima en mi investigación genealógica. Y les cuento por qué:

Resulta que yo venía investigando en fuentes argentinas, serias y confiables. En libros genealógicos en papel, provinintes de las provincias de Catamarca, La Rioja, etc, en los que fui encontrando y ampliando la rama de mi familia correspondiente a mi bisabuela Julia del Moral, hasta llegar más o menos al año 1700. Navegando entonces en fuentes online, encontré referencias claras a algunos de estos antepasados, que me llevaron a España y me permitieron extenderme hasta el año mil trescientos!!!

Pero luego hubo alguien, entre mis antepasados, que me abrió la puerta a un mundo sorprendente, nuevo e impresionante!! Se trató nada menos que de Margarita de Foix a quien encontré junto a su marido de Cabrera Fenollet nada menos que en bases de datos de Generalogía Real!!!

La Genealogía Real está super desarrollada, y sus árboles se encuentran muy detallados y publicados en Internet. Tenía que estar muy segura de que mi Margarita fuera esta Margarita. No quería hacerme ilusiones y que la info no fuera confiable. Pero recontra chequeé los datos y todo coincidía!

Margarita de Foix, tanto mi tatarabuela de 21 generaciones como la que figuraba en la base de datos de la fundacion Medinaceli, falleció en 1324, y era hija de Roger Bernardo de Castelbó Foix, y Constanza de Luna
Esto era de por sí alucinante, pues me permitió ampliar muchísimo mi árbol, haciéndolo llegar a un nivel completamente nuevo. Así descubrí que soy descendiente de Carlomagno, de Constantino y diversas otras figuras importantísimas de la historia.

Por eso los Foix, para mí son parte de mi corazón.

Respecto a los cátaros, leyendo un libro sobre ellos me enteré que los condes de Foix los apoyaban, y que Esclarmonde de Foix fue una de sus líderes.

Condes de Foix... yo desciendo de ellos, tiene que haber una conexión! Pensé. Y me puse a llorar sintiendo lo siguiente:


¡Ahora entiendo todo! ¡Con razón me sentí identificada con los cátaros desde el primer momento! Con razón quise contar su historia a través de la metéfora del aleteísmo. ¡Por que están en mi sangre! Porque han sido mis antepasados Puros y Puras, y han sido quemados y masacrados por ello, y la memoria genética me ha trasmitido su historia, y hoy siento el deber de escribirla!

Chequeé en mi árbol y encontré el nombre de Esclarmonde. Ella fue la hermana de Raymond Roger de Foix, mi tatarabuelo de 25 generaciones (muerto en 1223), el más beligerante de los nobles del sur que lucharon contra la invasión francesa. Hermano y marido de mujeres cataras, se distinguió por su ferocidad en el campo de batalla y por su firmeza ante el Papa.

Obviamente que él estuvo metido hasta la coronilla en el asunto, como imaginarán... Su esposa, mi tatarabuela 25 Ermesenda de Castellbó, fue cátara!!

Esto leo en un sitio sobre los cátaros en Cataluñia.

ARNAU DE CASTELLBO, NOBLE CATARO.

La heredera de la familia Cabot, Arnalda, casó finalmente con el conde Arnau de Castellbó en 1185, con la oposición del obispo de Urgel. Arnau de Castellbó, fue consejero y miembro del séquito de Jaime I, desde 1217 hasta su muerte 1226. Era cátaro y nadie dudaba de sus opiniones religiosas, ni siquiera la inquisición que, cuarenta años después de su muerte, quemó sus huesos.

Arnau, era el padre de Ermesenda. Los restos de ella también fueron quemados por la acusación de herejía. Es sorprendente también, que esta historia se asocie nada menos que a Urgel, el lugar que al azar, y sin saber nada de esto, elegí como setting de mi historia!

Estoy pasmada.

Así pues... todo queda más claro. Son ellos que me gritaban desde el ADN: "¡Contá nuestra historia!"

Y así los aleteístas tomarán mucho de los albigenses. Aunque no va a ser su historia tal cual, ni sus creencias, ni sus ritos, van a tener una gran base y fundamento en ellos.

Calladamente mis personajes aleteístas se correlacionan con personajes del catarismo.

Y la cadena de eventos está inspirada.

Tengo muchas raíces, como todos, y muchas historias que convergen en lo que hoy soy. Pero con esta hay cuentas por saldar. Y con mi libro... allí voy!!

miércoles, 13 de octubre de 2010

Las primeras 10000 palabras!

Y si señores, ya escribí diez mil palabras!!
Avanza lindo la cosa. Me puse una cuota diaria de 500, que estoy cumpliendo bastante bien.
Cuando un día no escribo por x razón, el siguiente trato de avanzar 1000. Parecen números razonables, sobre todo porque una noche da bien para pensar en detalle una escena de 500 a 1000 palabras.
Mas de eso es demasiado y le restaría calidad al resultado. Menos, es demasiado poco y no llegas mas.
El ywriter5 tiene una función interesante para proponerse un target daily word count y contar cuanto te va faltando para cumplir el objetivo.
Es una presión que sirve como guía pero no hay que enloquecerse demasiado por cumplirlo.
Estas 10000 palabras se reparten entre el prologo (que publiqué) y las tres primeras escenas del primer capítulo. (que constará de cinco)
me encanta como está quedando!
Las escenas desarrolladas en esta instancia pasan a la categoría de "draft"
como contaba, la idea es trabajar cada capítulo a nivel de outline primero, a nivel de draft después, y cuando termine el draft de todo el libro, recién ahí encarar la revisión general.
Esto, amigos, es una maravilla!
Les recomiendo escribir una novela si les gusta. A veces es mal agradecido, pero te llena de satisfacciones!

viernes, 8 de octubre de 2010

Contra la corriente

Debo confesar que me molesta bastante la pobreza del feedback que recibo en este blog. Pienso que mas que nada se debe a que poca gente llega a él, pero como sea, contar con seis seguidores y tan pocos comentarios a esta altura es un poco desalentador. Sin embargo sigo. De todos modos pensaba hacer un "diario de la novela" offline (un cuaderno, solo para mi)
El trabajo del escritor es mal agradecido. Salvo los 25 que llegan a estar en el top 25 de las librerías, todo el resto queda afuera, como frustrados en algún punto, por todo el amor y el esfuerzo que le ponemos a nuestras obras para que apenas unos pocos lo valoren y lo aprecien.
Eso me pasó un poco con Planeta Lina, mi novela anterior, que ya publiqué. Coloqué 50 ejemplares entre amigos, y amigos de amigos, porque ni siquiera me atreví a presentarla en librerías. Las ventas de Amazon y el resto de Internet, una lagrima.
Y la gente que la leyó, por mas que me hayan dicho que les gustó, no me dejó satisfecha. Es como que uno espera más: comentarios sobre la trama, reflexiones que les surjan, admiración, y la mayoría te dice "estuvo muy interesante, te felicito" y ahí quedan. Ningún comentario especifico. Ni siquiera dan pruebas de realmente haberlo leído. Y uno se embronca, sí.

Uno escribe para uno mismo, pero también escribe para los demás.
Y jode que no te den el reconocimiento que uno siente que se merece.
No obstante sigo luchándola, calladita.
Hago mi mejor esfuerzo en cada escena. Le pongo onda. Le pongo pasión. Me encanta lo que hago.
Y siento que no puede ser que otros no vean su valor.
Ya lo van a ver y ya les va a encantar.
Acaso lo descubran después de mi muerte como a los cuadros de Van Gogh.
Mi primer novela es hermosa. Pero esta segunda va a ser una obra maestra.
No busco ganar dinero. Solo obtener un eco de mi trabajo que lo sienta al nivel de lo que merece.
Ya llegará. Eso espero. Mientras tanto seguiré nadando contra la corriente.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Prólogo

No es la idea de este blog ir publicando el contenido en sí de la novela. Sin embargo, hoy deseo compartir con ustedas este capítulo cero, o prólogo, que ya está tomando forma, como para que puedan hacerse una idea de qué va todo esto. Me encantaría que me hagan llegar comentarios tras leerlo. Tengan en cuenta que es un primer draft, puede tener errores, y no va a quedar así tal cual en el libro.
Pero la idea está, y me interesa muchísimo el feedback de mis lectores. Pues bien, lo prometido.

Que lo disfruten!!

Prólogo

El Inquisidor Francisco de Urgel elevó su mirada al cielo para agradecerle al Señor con todas sus fuerzas por haber atendido sus plegarias. Por fin había llegado el momento por el que luchó con tanto esfuerzo y tanta fe, durante toda su juventud. Su paciente dedicación y sacrificio habían dado a su fruto, y hoy, ante sí, se elevaba una gran montaña de maderos exclamando a gritos, para todo aquel que quisiera oír el mensaje, que la lucha tiene sentido, que existe la justicia en la Tierra, y que el bien finalmente triunfa contra el mal: los últimos aleteístas iban a ser quemados en la hoguera.

Luego de haber perseguido a estos temibles herejes por pueblos y ciudades, hoy sus pecados, sus libros, y sus símbolos paganos arderían para siempre, hasta sumirse en el olvido. Y el destino había querido que lo hicieran nada menos que en la ciudad que llevaba su apellido, porque ha pertenecido por siglos a su familia. Francisco sentía que esto no era casual, sino que de algún modo misterioso sus antepasados se habían unido a él en la batalla. Un gran vallado de madera se levantaba alrededor de la Plaza de Urgel, para separar a la multitud del infierno de fuego que en breve sobrevendría.

Decenas de miles de personas, de pueblos vecinos y hasta del extranjero se congregaron allí para presenciar el Auto de Fe. Hasta el mismísimo Rey Fernando, junto a la Reina Isabel, se encontraban presentes, dignamente ubicados en la tarima preferencial que el mejor carpintero del condado, Ruy González Ceballos, había preparado y tallado con gran ornamento para la ocasión. Al lado de los monarcas, en lustrosas sillas de roble más pequeñas pero igual de imponentes, el arzobispo de Tarragona, la Condesa de Foix, y otros importantes miembros de la Iglesia y la nobleza realzaban la importancia del acontecimiento.

Y todo había sido posible gracias a él, que no bajó las manos a pesar de las dificultades, que supo reconocer la ferocidad de esta herejía y predecir a tiempo la estrepitosa velocidad con la que se esparciría.

El Aleteísmo se extendió como una peste porque sus líderes sabían muy bien como manipular a la gente. Sostenían, por ejemplo, que nadie necesitaba renunciar a su religión para ser aleteísta. Para ellos habría tantas realidades como sujetos que las percibieran, por eso supuestamente un hombre podía ser cristiano y aleteísta a la vez, e incluso se habían encontrado aleteístas judíos y musulmanes. Tenían el descaro de llamarse a sí mismos una “doctrina meta-religiosa” y la gente simple de los pueblos, e incluso algunos nobles, eran seducidos con facilidad por todo ese palabrerío.

La Biblia no podría ser más contundente al enunciar que Dios es uno solo, y una sola la realidad, uno solo el bien y el mal. Sin embargo estos infieles se afanaban en relativizarlo todo, y la masa era tan ingenua que no recocía el gran pecado que aquello significaba. Se acercaban alegremente a la Misa del domingo sin siquiera confesarse, tras haber asistido toda la semana a los ritos paganos del culto aleteísta.

¡Con qué facilidad podía ser engañado el ser humano!
A Francisco siempre le resultó indignante la debilidad de sus semejantes. Esto era sólo una muestra más de ello. No llegaba a comprenderlo del todo, porque él era un hombre de voluntad férrea y un gran discernimiento para reconocer a lo que se enfrentaba. Se oponía con firmeza al demonio y a sus tentaciones. Lo conocía muy bien, reconocía sus artimañas y sabía como evadirlas. Pero la vida le había mostrado, que en su gran mayoría, la voluntad, la fe y el raciocinio de los demás eran muy endebles, y los hacía sucumbir ante cualquier engaño sin ofrecer resistencia. Tal vez en esta diferencia entre él y los seres humanos comunes, residía el por qué del llamado divino que le había sido conferido.

Hoy, treinta y nueve personas iban a ser purificadas en las llamas abrasadoras de la hoguera.

Varios cientos de creyentes aleteístas recibieron el don del perdón divino. Ellos al menos tuvieron la cordura de abnegar de su fe pagana durante el período de gracia. Confesaron sus pecados, culpando a sus hermanos bajo amenaza de tortura para salvarse. Francisco conocía el efecto de los tormentos en las mentes débiles y se daba cuenta que muchas de las aberraciones confesadas bajo presión podían ser falsas: Sacrificios humanos, canibalismo, hechiceros que invocaban a Satanás y luego se convertían en animales, y salían volando hacia sus aquelarres. Con tal de evitarse el sufrimiento, dirían cualquier insensatez que pensaran que a los representantes del Santo Oficio les gustaría oír. Sin embargo, estas descabelladas confesiones habían servido para llamar la atención de las autoridades políticas y eclesiásticas hasta entonces indiferentes, que no alcanzaban a ver que detrás del Aleteísmo se escondía una amenaza mucho más sutil, pero no por eso menos atroz, peligrosísima para la cristiandad.

Ahora, los reconciliados habían sido colocados en unas gradas al costado del largo pasillo por el que desfilarían los reos hasta el cadalso, a apenas un metro de la empalizada, tan cerca de las piras que cuando estas ardieran, el calor, los gritos y el olor fétido de la carne quemada les alcanzaría con tanta potencia como para aleccionarlos de por vida para no volver a dejarse caer en las garras de la herejía.

A muchos de ellos se les había confiscado un importante porcentaje de sus propiedades para pagar por sus pecados, y ahora vestían sambenitos amarillos o negros, con una o dos aspas, llamas o demonios pintados sobre ellos, según la gravedad de los pecados de cada uno, todos con cruces bermejas de punta flordelisada. Los penitentes más involucrados con la herejía eran obligados a llevar bonetes largos que los ridiculizaban ante todos los presentes. Además, en muchos casos, tanto ellos como sus descendientes inmediatos, quedaron privados para siempre de cargos públicos, y sus nombres fueron condenados a perpetua infamia.

Pero iban a salvarse.

Los treinta y nueve reos condenados a muerte, en cambio, habían aguantado todos los tormentos, obstinados en no confesar.

Negaron todas las acusaciones, y prefirieron ser quemados vivos antes de abnegar de sus creencias.

¿Como podía ser tan potente la influencia del maligno como para cegarlos así? Francisco hubiese deseado rabiosamente poder salvarlos de otra forma, pero estas almas ya estaban perdidas, sólo las llamas podrían liberarlas.

Él se encontraba de pie, frente a la gran torre de maderos adonde conducirían a los acusados. Kilos y kilos de árboles del bosque de su familia habían sido talados para cumplir con tan noble propósito.

La ceremonia dio comienzo con un sermón un tanto apagado, sobre la fe, pronunciado por el arzobispo de Tarragona. Cuando éste hubo terminado, Fray Francisco de Urgel caminó hasta el atrio y tomó la palabra. A diferencia de la del avejentado arzobispo, la voz de Francisco era tan segura que resonó hasta en el último rincón de la gran plaza.

“Ponedse todos de rodillas” –ordenó a la multitud, y todos obedecieron temerosos, de inmediato. El Rey Fernando, dubitativo, permaneció de pie unos instantes, pero ante la gélida mirada que el Inquisidor le dedicó, terminó por arrodillarse incluso él.
“Juramos ante Dios todo poderoso, Padre hijo y Espíritu Santo, defender la Santa Inquisición, conservar la pureza de la fe y delatar a todo el que falte ella”
¡Repetid!
Solemnemente todos y cada uno de los presentes repitieron el juramento.
“Todos vosotros habéis pecado.”- Sentenció enseguida. “Pedid perdón a Dios, porque todos sois culpables de que las fuerzas del demonio se esparcieran por estas tierras.” La gente asentía horrorizada. Muchos se santiguaban. “Estos hombres y mujeres” – señaló a todos los convictos, tanto a los condenados a muerte como a los reconciliados y condenados a penas menores-“…han caído en el pecado mortal de la herejía. Han adorado falsos profetas, engañando al pueblo con infames mentiras. Se han burlado de los evangelios, practicado ritos demoníacos, y cuestionado lo más esencial de nuestra fe negado sus mandatos más sagrados.”

El público no parecía muy convencido, por eso elevó la voz y remató:

“También han sacrificado animales y niños humanos, para envolverse en sus pieles y beber su sangre, por creer que eso les daría juventud eterna.”

-¡Ohhhh!- murmuraron espantados

“Pero sois vosotros, los que les dieron ese poder. Con negligencia, dejasteis entrar a demonio en vuestros hogares, en vuestra ciudad, ¡en vuestros propios cuerpos!... Si hubieseis sido cristianos de fe pura, si hubieseis obedecido la Palabra de Dios, esto nunca podría haber llegado tan lejos. Fuisteis débiles, fuisteis todos cómplices de esta aberración. Por haberlos acogido, por tenerles simpatía. Por no haberlos denunciado, por restarle importancia a su pecado…

¡Todos sois culpables, y todos deberíais arder en la hoguera esta misma tarde!” –gritó-

-La audiencia seguía con atención sus palabras. Se preguntaban temerosos a dónde querría llegar. Una adolescente se desmayó de la impresión.

“Pero el Señor es infinitamente piadoso” –continuó Francisco, y muchos suspiraron aliviados- y hoy les ofrece una nueva oportunidad. El pueblo de Urgel ha regresado al sendero del Señor, y aquellos que se han arrepentido y confesado, aún pueden salvar sus almas.
Pero para ello debéis hacer un juramento.”

El inquisidor pausó unos instantes antes de proseguir, prolongando el inquietante clima de expectativa y tensión que reinaba en el ambiente.

“Debéis jurar, que nunca volveréis a pronunciar la palabra Aleteísmo. Nunca mencionaréis los nombres de estos infames, ni repetiréis sus cantos, ni sus rezos, ni contaréis su historia. Ni siquiera pensarais en ellos ni los recordarais. Que estos malditos se suman en el eterno olvido, es la única manera que tenéis de redimiros. Nunca jamás volveréis a pensar, hacer, decir, pintar o escribir absolutamente nada relacionado con esta espantosa herejía. ¿Lo juráis?”

-“Sí, lo juramos” – Aseguró el público con total seriedad. El Rey Fernando desenvainó su espada y la extendió hacia delante para dar solemnidad a su promesa.

“Que el alma de quien incumpla este juramento, arda en el infierno por la eternidad.”

“Amén”

Tras su tajante alocución, que dejó a todos temblorosos y pensativos, el Inquisidor Francisco de Urgel cedió el turno al Corregidor de la ciudad, Don Bartolomé de Bustos, para que leyera las sentencias. Eran tantos los acusados que, por una cuestión de organización, éstas habían sido dictadas una semana atrás, y ya todos estaban al corriente de su destino y el de sus seres queridos. Por eso, la lectura en público no era más que una mera formalidad. Se leyeron primero los nombres de los cientos de pecadores reconciliados, quienes debieron arrodillarse y abjurar solemnemente sus errores, para quedar absueltos por el Inquisidor. Eran tantos, que la gente ya se estaba aburriendo, la atención se dispersó y se oían murmullos por doquier.

Luego se leyeron las doce condenas a prisión perpetua en las cárceles de la Inquisición, y las más de sesenta condenas a castigos menores. Para entonces, el alboroto era generalizado.

Hacia las dos de la tarde llegó la hora de leer las sentencias más esperadas: Los treinta y nueve condenados a muerte.

Francisco dio la orden entonces de que abrieran las puertas de madera de las celdas que se encontraban debajo de las gradas, y los hicieron pasar.

Los reos avanzaban en fila ante la multitud excitada.

Las nubes que ocultaban el cielo desde la mañana, hacia el mediodía se abrieron para dar lugar al un sol resplandeciente. Los traidores no merecían disfrutar de su esplendor una vez más antes de morir – pensó al principio Francisco – A veces Dios es demasiado misericordioso. Aunque apenas un instante después pudo comprender mejor los designios del Señor: Lo hace para que lamenten más por dejar esta vida. Para que se angustien por lo que desaprovecharon, sufran, se arrepientan, y cuando estén en el infierno recuerden con amargura el cielo espléndido que podría haber sido suyo, pero perdieron para siempre, por haber elegido el camino de Satán. De hecho, perecía estar dando resultado, pues varios de ellos dejaban perder su mirada melancólica en el cielo mientras Bustos mencionaba sus nombres, uno a uno con parsimonia. Terminada la lectura. Un fraile fuerte, amigo de Francisco los arrastró tirando de la cadena con la que estaban atados, haciéndolos desfilar por delante de los reyes y las familias importantes, antes de conducirlos al patíbulo.

Avanzaban con la frente en alto, todos ellos, como si se hubiesen puesto de acuerdo. Caminaban erguidos con aire despreocupado, y aunque tropezaran se volvían a levantar a pesar de los dolores. Parecían querer demostrar a todo el mundo que no tenían miedo. Francisco sintió que un ligero temblor lo recorría cuando el último de la fila pasó delante de él y le ofreció una mirada segura y desafiante.

Treinta y nueve postes se alzaban en dos semicírculos perfectos, separados un metro entre sí. Los postes para atar a los condenados eran altos y fuertes, obtenidos de los mejores árboles que habían conseguido talar. Alrededor de ellos, en el piso, en grandes torres, asechaban amenazantes los colosales haces de leña que pronto arderían con ferocidad.

Con la ayuda de varios frailes y verdugos, cada uno de los reos fue conducido hasta su cadalso y encadenado a él con fuerza, con las manos detrás de la nuca, y los pies descalzos atados al palo. Estaba todo tan bien organizado, y los prisioneros eran tan sumisos, que la operación sólo llevó unos minutos.

Hacia las dos y media, la muchedumbre de espectadores que se amontonaba en las gradas y detrás de estas, gritaba enloquecida. El sol pegaba con fuerza. La gente se quitaba las capas por el calor. Algunos hombres ya estaban en cuero. Podía respirarse en el aire una pegajosa mezcla de sudor y adrenalina. Sin embargo, el silencio era abrumador entre los penitentes reconciliados. Los treinta y siete pecadores que estaban a punto de perecer, habían sido sus amigos y compañeros de lucha durante mucho tiempo. Algunos de ellos incluso sus hermanos, padres, hijos y esposos. Francisco sabía bien que, aunque hubieran confesado, su corazón estaba aún con ellos. Así lo evidenciaban con su mudez y quietud. Ese atisbo de cariño y reverencia habría de quedar para siempre enterrado, luego de la ejecución.

La carne pecadora de dos de los condenados a muerte esa tarde, había abandonado el mundo de los vivos mucho antes de la ejecución. Por eso asistían al evento en forma de efigies de madera de tamaño real que los representaban. El anciano Bernardo de Anjou y su hija Ermengarda, eran considerados por mucha gente como los padres fundadores del movimiento aleteísta. No hubiese sido justo que su muerte prematura los salvase de la condena simbólica. Los ataúdes conteniendo sus restos mortales fueron arrojados sin reverencia alguna sobre sendas hileras de troncos untados de brea a los pies de sus respectivas efigies, talladas en madera y pintadas con minucioso detalle por González Ceballos.

Ese fue el toque maestro de este Auto de Fe – pensaba Francisco – Los verdaderos culpables de toda esta abominación no podían quedarse afuera por el sólo hecho de haber fallecido.

El murmullo era generalizado. La Reina Isabel de Castilla se abanicaba con impaciencia, y eso que el verdadero calor todavía no había empezado.

Los criminales, encadenados a sus cadalsos, recibían la asistencia de una docena de religiosos que intentaban arrancarles una confesión de último momento. Si se arrepentían de sus pecados, podrían ser golpeados con un garrote en la cabeza, de modo de perecer de un modo más inocuo, o al menos quedar inconcientes y así evitar el indecible padecimiento de ser quemados vivos. Pero ninguno parecía estar dispuesto a acceder a este privilegio. “Pérdida de tiempo” – Resopló Francisco para sus adentros. La mayoría de los acusados, estaban irremediablemente perdidos, pecadores abyectos sin la más remota posibilidad de unción. Pero había unos pocos a los que el Inquisidor en algún punto respetaba, y decidió acercarse personalmente a ellos para intentar persuadirlos con sus propias palabras.

Comenzó por el poeta Tomás de Montignac, escritor de los libros blasfemos que hoy arderían junto a su cuerpo. Francisco conocía en profundidad la obra de este sujeto. Venciendo el horror que le suscitaban sus palabras pecaminosas, se había visto impelido a leer cuanto escrito suyo llegaba a sus manos. Necesitaba conocer a su enemigo para poder vencerlo, y hoy le impactaba tenerlo ante sí reducido a un hombrecillo sucio, barbudo y descamisado, a punto de ser carbonizado. Autor de los salmos y libros sagrados aleteístas, Tomás era un hombre de una gran cultura tanto cristiana como pagana, que había viajado por oriente, y estudiado en la universidad, y que combinaba en sus escritos elementos de las más variadas fuentes antiguas y heréticas.

Además, Tomás de Montignac era supuestamente el padre de Santiago, el falso profeta al que adoraban los aleteístas: un niño milagroso y lleno de poder y bondad que habría ascendido a los cielos a los cinco años para salvar a la humanidad.

¡Qué aberración más obscena! ¡Qué invento maligno habían elaborado estos sacrílegos para alejar a las multitudes del único y real salvador, nuestro Señor, Jesucristo! Con toda seguridad, el nombre de Santiago había sido escogido cuidadosamente para burlar a las almas más endebles, quienes lo confundían con el Santo Apóstol Santiago a quien todos veneraban. En numerosas confesiones se pudo verificar que en su profunda ignorancia, los campesinos sostenían que el uno y el otro eran la misma persona.

A pesar de esto, Francisco sabía de lo peligrosa que era la educación en culturas paganas y sentía que Tomás en parte había sido víctima de su irresistible magnetismo. Deseaba poder salvar a este inteligente hombre de una muerte lenta y dolorosa. Sin embargo, el poeta no parecía escucharlo:

“El Ser Supremo conoce mis errores, y Su Conciencia es tan grande que sabrá comprender la causa de todos mis actos, y perdonarlos de ser necesario. Por enésima vez, no hay nada que necesite confesar ante ti, ni ante tu intolerante dios”

Espetó Tomás con voz serena ante la insistencia del Inquisidor en que confesase.

“¿Es que no lo entiendes? No son estas llamas las que deben amedrentarte, sino las llamas eternas del infierno en las que perecerás si no te arrepientes a tiempo.” Intentó una vez más Francisco, con la desesperación de la impotencia apreciable en su voz casi temblorosa.

Tomás lo miró con un dejo de melancolía.
"No te aflijas tanto hermano. Yo te perdono" - le susurró con sobriedad. Perplejo por estas palabras, Francisco no dijo más y se alejó de él rumbo a la próxima acusada que le interesaba. La multitud estaba excitada, quería acción, y presionaba para apurarlos, pero él no podía dar la orden de inicio al fuego sin antes haber hablado con la jefa máxima del Movimiento Aleteísta, Leonor de Agramunt, “Caminante Suprema” –como ellos le llamaban- desde la muerte de Ermengarda de Anjou.

Mujer luchadora, de fuerte carácter, que Francisco conocía desde hacía una eternidad. Cegada por el engaño aleteísta, se había convertido en un ser impío y peligroso, pero detrás de su oscura enfermedad se perdían las causas nobles que en el fondo la motivaban: curar a los enfermos, alimentar a los pobres, dar asilo a los huérfanos, buscar un mundo mejor. Si en vez de acercarse a la herejía lo hubiera hecho a la Iglesia, podría haber sido una buena monja, seguramente una líder.

“Leonor, debes confesarte, o pronto nos veremos obligados a encender esos maderos, y tu arderás con ellos y te prometo que será muy, pero muy doloroso.” -La urgió Francisco- “Abre tu alma al señor y él te perdonará en su infinita Misericordia” La altiva dama, cuya antigua hermosura apenas podía entreverse en el patético estado en el que se encontraba, elevó la voz y simplemente dijo “No tengo nada que temer” Sin perder su compostura, Francisco tomó aire mientras daba forma a una frase más convincente, pero Leonor lo interrumpió, volviendo a decir, una y otra vez, cada vez con voz más elevada “No tengo nada que temer” Hasta que el grito se convirtió en un canto, y Leonor continuó su frase:

“No tengo nada que temer, Santiago me cuidará”

Fray Francisco quiso detenerla, pero Leonor cantaba con creciente energía:

"Yo se que Él volverá"…"Santiago nos salvara”...

Y pronto a su voz se fueron sumando otras. Y otras más.

La gente gritaba en las tribunas, y los aleteístas encadenados a sus postes, entonaban al unísono su blasfema canción.

"No hay un Dios son muchos"… “Tantos como personas hay”…
…“No tengo nada que temer, Santiago me cuidará”…

Los murmullos y vítores ya eran insostenibles, y el canto de los mártires los avivó más todavía. El público arrojaba objetos, impacientes por ver el espectáculo iniciarse. Pero había una última pieza que francisco no podía dejar de jugar. Su propio primo, Raimundo de Urgel, había sucumbido ante la herejía aleteísta años atrás, y hoy estaba allí a unos pasos, a punto de perecer entre las treinta y nueve personas condenadas a muerte.

“Primo, mírame a los ojos. Por favor” Le rogó Francisco, implorante.

Su primo Raimundo no lo miró, sólo siguió cantando:

"Mi Dios es tan cierto como el tuyo"… "Sólo hay círculos de verdad"…

Las voces de los cantantes eran tan atronadoras que a Francisco se le llenaron los ojos de lágrimas.

“Eres sangre de mi sangre, Raimundo. ¡Confiesa tus pecados por el honor de nuestra familia!
El Señor te perdonará, tu pena será conmutada y un verdugo te dará un golpe seco que te matará sin dolor, y tras pasar por el purgatorio podrás ascender al Reino de los cielos”. “No tienes que pasar por este suplicio.” “Por favor, primo, recuerda que un día, antes de caer en el pecado, tomaste los votos sagrados” “Busca a Jesucristo en tu interior, y lo encontrarás”

"Santiago es nuestro señor” – seguía cantando Raimundo con arresto, junto a sus hermanos caminantes, ajeno a las palabras de su primo “Él volverá y nos salvará"

“¡Silencio!” Gritó Francisco indignado pero nadie lo escuchaba. El ruido de los cantos junto a los alaridos de la audiencia era ensordecedor.

“Primo, ¿es tu última palabra?” - Intentó preguntarle a Raimundo pero éste ni siquiera se dio por aludido.

“Yo sé que Él volverá"…"Santiago nos salvara”…

“Que Dios se apiade de vosotros”

Apesadumbrado, Francisco dio unos pasos atrás y al fin hizo el gesto que todos estaban esperando. Elevó las manos al cielo y las bajó con calculada lentitud. Siguiendo la orden, cuatro verdugos, en los cuatro puntos cardinales de la empalizada, acercaron sus antorchas a las piras de madera. Éstas tenían tanta brea que grandes llamaradas ardieron al instante.

Una gran nube de humo negro se expandió por toda la plaza y mucha gente tosió. La llamarada crecía a pasos agigantados. El público enmudeció por la impresión del incendio repentino. Pero un sonido seguía escuchándose: Eran las voces de los mártires.

Francisco aguzó el oído ¿Eran quejidos de dolor? ¡No! ¡Seguían cantando!
Las llamas ya abrasaban sus cuerpos y la vida de algunos se iba extinguiendo. Pero en vez de gritos desesperados, la voluntad de los sufrientes era tan fuerte, que aún en el martirio encontraban la fuerza para entonar:

“No tengo nada que temer, Santiago me cuidará”

El calor era tan insoportable que Francisco se vio obligado a alejarse de la hoguera. El humo le ardía en los ojos, y el olor era más asqueroso de lo que hubiera podido imaginar: el nauseabundo hedor del pecado.

Las voces se quebraban en desesperados quejidos. Gritos y llantos, y los atisbos de su horroroso canto, que ya no se distinguía, que un dolor inenarrable se había encargado de desdibujar.

"Bueno pues parece que ese tal Santiago no ha llegado a tiempo"

Pensó Francisco reprimiendo una irónica sonrisa triste mientras se alejaba cada vez más de la pira.

Él era el Inquisidor que dirigía la ceremonia, y se suponía que debía estar de pie, junto al patíbulo, orando por las almas de los condenados mientras sus cuerpos se consumían. Pero a pesar de la gran voluntad que puso para estar a la altura de las circunstancias, su cuerpo lo traicionó. Se sentía tan enfermizo y sofocado, que no pudo evitar caer al piso. Se sentó y se tomó la cabeza con las manos. “¿Un vaso de agua su Señoría?” Le ofreció un monje, preocupado, al verlo en ese estado. Francisco lo rechazó, e instantes después vomitó hacia su derecha. El vómito alivió un poco su malestar, pero se sintió profundamente avergonzado de su propia debilidad.

Aún se oían cantos ¿Era eso posible? Estaba mareado, pero no tanto como para no darse cuenta que la música ya no provenía de la hoguera, sino de las estradas. Con un esfuerzo sobrehumano se puso de pie para tratar de divisar entre la multitud a los sacrílegos que osaban desafiar a Dios en un momento como ese. Pero no pudo. La visión se le nubló y debió volver a sentarse. Le ofrecieron una silla. ¿Se encuentra bien Su Señoría?

Pues no, no se encontraba bien. Acababa de ganar la batalla a la que había dedicado su vida, y sin embargo, esa tarde, sólo sentimientos negativos se albergaban en su corazón. La culpa se entrelazaba con la impotencia y la duda. El sufrimiento de sus hermanos le dolía como propio. “¿Señor mío, he hecho lo correcto? “ Intentó recordarse a sí mismo que sólo cumplía con la voluntad de Dios, que hizo todo lo posible por acabar con esta locura de otra forma, pero ellos no se dejaron ayudar.

La fogarada era enorme, ya todo el recinto ardía. Apenas algún gemido se oía apagándose entre las llamas. Pero hubo un último grito. Una voz femenina, gruesa y atribulada se elevó entre los mártires con tal claridad que a Francisco le produjo escalofríos de sólo oírla.

Un estrepitoso "Santiago Volverá" resonó una vez más.

Y esas fueron las últimas palabras jamás pronunciadas por un aleteísta.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Qué hermosa etapa!!

Queridos amigos: me encuentro ahora ante una de las etapas que más estoy disfrutando, no sólo de esta novela sino de todo lo que escribí hasta ahora!
Ya está hecho el step outline, y ahora estoy pasando al plot outline.
Ya hice el del prólogo, y el capítulo uno!
Es divertidísimo!
Primero que ya, luego del trabajo realizado, conozco muy bien a mis personajes y a la trama. Con lo cual todo lo grande ya está procesado y ahora es momento de dejarse fluir.
En esta etapa, escena por escena voy describiendo todo lo que pasa. Con mis propias palabras, sin preocuparme aun por las formas. Paso a paso, todo lo que va sucediendo. cada detalle, la cadena de eventos. Es genial porque puedo concentrarme en la parte de la creación que más me gusta: qué es lo que se dice, en qué orden, cómo se encadenan los acontecimientos y las reflexiones. Ya puedo ver y sentir como va a quedar.
Ahora que concluí esto, viene otro paso que me llena de entusiasmo. Mañana, a preparar el primer draft!! De estos dos capítulos que ya tengo elaborados.
Por ahora, el outline consiste de un promedio de entre 300 y 900 palabras por escena.
Mañana, todo comenzará a tomar su forma definitiva. Qué emoción!!!

jueves, 16 de septiembre de 2010

Súper feliz con mi primer outline terminado!

Finalmente ayer concluí mi step outline y lo imprimí.
Me dio una inmensa felicidad ver por primera vez a mi novela volcada de alguna manera sobre un papel.
Esto que tengo ya es una historia completa, ya es un plot, algo que podría entregarle a un productor de cine y decirle "esta es mi idea"
Y no se trata de una historia más o una idea cualquiera. Es profundamente mía, profundamente original, y me encanta!!
Es la estructura del libro que más me gustaría leer.

Los bloques terminaron fluyendo con rapidez y armonía, enseguida que me acostumbré al modo de trabajo.
Al fin y al cabo tenía todo en la cabeza. El trabajo habia sido anterior.

Armé todo en seis columnas, cada uno para una subtrama (periodo de tiempo o grupo de personajes)

Lo imprimí así (sin ordenar las escenas por orden de aparición, sino solo cronológico dentro de cada línea)

Con lápiz en mano, revisé mi outline y apunté varias cosas que al repasar todo me di cuenta que faltaban, o que vendrían bien. Son detalles de esos que al leer un buen libro uno siente "guauuuu". Me siento muy orgullosa de lo que voy logrando.

Luego me puse a marcar en cada línea primer acto, segundo acto y tercer acto.
Según mis lecturas sobre el tema, hay dos puertas de no retorno que marcan el paso de un acto al otro.

La primera es cuando la situación inicial se ve interrumpida por un suceso que obliga a la acción, y no puede volverse atrás.
La segunda es cerca del final, cuando la lucha final es inminente y para bien o para mal se aproxima una determinación.

Claro que las cosas no siempre son tan así.
En mi libro, no resulta claro cual es la primera puerta.
Tomé un evento muy significativo y lo marqué como fin del primer acto.
Luego, revisé cada una de las otras líneas marcando en ellas el momento equivalente a ese evento, ya sea en el tiempo, o en el nivel de avance de la historia.

Luego hice lo mismo con la segunda puerta.

Al contar la cantidad de escenas que me entraban en cada acto, me encontré con una sobrecarga del primero respecto a los demás.
No será que elegí mal el momento del corte?
No será que debería haber tomado un evento anterior?
Como sea, el evento que marqué es súper importante, y separar las líneas en antes y después de eso es necesario.

Por eso decidí marcar "sub actos" dentro del acto 1 y el 2.
Así dejo establecidos los grupor de escenas de cada línea que deben ir juntos con otros para mantener el paso del tiempo equilibrado y no adelantar mucho una línea respecto de otra, o hacer referencia a información que todavía no fue revelada.

Ahora me toca ordenar efectivamente por orden de aparición las escenas del acto 1. Decidí que voy a hacer el plot outline y el primer draft de este primer acto antes de avocarme al segundo. De ese modo, cuando llegue, y después de haber conocido mas de mis personajes y de todo lo que surge a medida que uno va escribiendo, puedo trabajar en el acto 2 a nivel de step outline, con los bloquecitos, lo cual sin duda enriquecerá la historia.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Me está gustando más esto del Step Outline...

Van pasando los días y me estoy entusiasmando al ver como toda la estructura de la novela va tomando forma. Ya habré hecho unos 100 bloques, que son más u menos la mitad de la novela. Las historias van quedando plasmadas, y cada vez veo más cerca el momento deseado de comenzar a escribir las escenas en sí!! Me encanta sentir como todo se encamina...

Las líneas argumentales van surgiendo con ritmo y claridad. Avanzo en una, me detengo, paso a la otra, según qué me inspira más escribir, según lo que me está llamando en cada momento. En esta etapa, no sólo voy plasmando ideas preexistentes sino que van apareciendo nuevas ideas, a medida que me fuerzo a tomar determinaciones.

Cada bloque, es una indicación en una línea o un poco más, de qué se va a tratar la correspondiente escena, qué pasa en ella, cual es el tono, qué es lo que debo trasmitir a través de ella.

Es como el enunciado o consigna de un ejercicio literario: lo que debo lograr. Luego cuando llegue el momento vendrá el desafío mayor de concretarlo.

Estoy emocionada y feliz en esta etapa del desarrollo de la novela, porque siento que se avanza mucho en aspectos importantes, y que todo va siendo cada vez más real.